“Acantileando” por la costa alicantina. De Moraira a la cala Moraig

El pasado sábado 26, En Ruta se dirigió hasta Moraira para realizar el sendero que transcurre por los acantilados y las calas de Moraira y Benitachell.

La verdad es que hace un día estupendo para caminar por la costa. Dan previsión de viento para la tarde, aunque nada importante, veremos como evoluciona el día.

En esta foto se puede ver el “Cap d’Or” a la izquierda, el “Penyó d’Ifac”, la “Serra Gelada” detrás y la Sierra de Bernia a la derecha; y delante el “Portet de Moraira”.

Vistas desde el

Aquí tenemos la torre vigía del “Cap d’Or”, la verdad es que ha sido un paseo llegar hasta aquí. Pero aun queda mucho camino por delante, esto a sido el calentamiento.

Torre vigía del

Aprovechamos para comer algo rápido en el “Cap d’Or” y nos vamos hacia la “Cova de la Cendra”. Mejoran las vistas y el paisaje empieza a ganar belleza.

Llegamos a la “Cova de la Cendra”, pero no podemos pasar, ya que es un yacimiento arqueológico.

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Algunos de los muros de roca son realmente imponentes, además desploman.

Muros de roca en Moraira

Sin duda este es uno de los lugares más bonitos de la ruta, ¡increíble!

Paso bonito en la ruta de Moraira

Las vistas al mar son inmejorables, aunque empiezan a aparecer nubes en el cielo, esperemos que no sea nada.

 Hemos ganado altura, por lo que en este tramo hay varios pasamanos para pasar con seguridad.

Pasamanos en la ruta de los acantilados de Moraira

Mientras empezamos a bajar por un sendero, digamos frondoso, avistamos la Cala Llebeig; a esta cala solo se puede acceder a pie o en barca.

Cuando llegamos a la cala descubrimos que hay varias casetas de pescadores, algo viejas y descuidadas.

Retomamos el sendero hacia la Cala Moraig, desde aquí las vistas a la Cala Llebeig son preciosas y el agua está realmente clara.

Vistas de la Cala Llebeig

Las vistas al mar de nuevo vuelven a cautivarnos.

Vistas al mar cautivadoras

En esta senda entre la Cala Llebeig y la Cala Moraig encontramos varios refugios construidos a mano con piedras de los alrededores.

Miramos hacia atrás y nos damos cuenta que desde aquí podemos ver la torre vigía del “Cap d’Or”. En realidad no hemos caminado tanto, pero los complicados pasos en algunos tramos de la ruta hace que la progresión en general sea algo lenta.

Por fin tenemos las primeras vistas de la Cala Moraig. ¡Que ganas de llegar y darnos un baño!

Primeras vistas de la Cala Moraig

Aquí tenemos la Falla del Moraig, declara Monumento Natural de la Comunidad Valenciana.

Tiene unos 40 metros de alto, y es la entrada a un sistema de galerías submarinas reservado solo para espeleobuceadores expertos. Desde que fue descubierta son tres los espeleobuceadores que han muerto durante su exploración.

Falla del Moraig

Después de ver la Falla del Moraig llegamos a la Cala Moraig y para nuestra sorpresa hay un chiringuito muy apañado junto al aparcamiento; aunque ya sospechábamos algo cuando íbamos hacia allá y nos venían por momentos unos exquisitos aromas a paella. Por supuesto nos sentamos a por la recompensa, ¡nos lo hemos ganado! Después nos vamos a la playa y nos sentamos a comernos el bocadillo.

Después de comer nos metemos en el agua a bucear, ya que hemos traído las aletas, el tubo y las gafas; aunque la verdad es que el agua está bastante helada.

Panorámica de la Cala Moraig

Vamos bucenado hasta la “Cova dels Arcs” que está junto a la Cala Moraig. Desde dentro es realmente preciosa.

Cova dels Arcs

Las previsiones de viento, aunque poco, comienzan a cumplirse, y el cielo se empieza a encapotar; en principio no llovía, esperemos que así sea.

Recogemos y volvemos a “El Portet de Moraira” donde tenemos el coche.

De nuevo estamos en el punto de inicio, la aventura ha terminado. ¡Lo hemos pasado en grande!

Ahora si, mochilas al maletero y para casa. Que aun nos queda casi hora y media de coche.